
Te invito a tomar asiento y mirar como el tiempo desgastan nuestras almas, como nuestras almas escapan corriendo por las grietas que el cuerpo le regala. Toma asiento que ahora como desalmados seremos estatuas, ojala un monumento a la lucha del cuerpo por retener lo que no se puede retener, lo rígido y firme pertenece ala muerte dicen por ahí, claro afirmaremos que el motor de nuestro cuerpo es algo tan metafísico como las emociones, tan metafísico como la vida después de la muerte, maldita sea yo no creo en la metafísica, pero por favor no le digan a nadie, por que yo me quiero quedar sentado en ese lugar y ver como se escapa mi alma sin decir; adiós maldita cárcel.


