martes, 17 de marzo de 2009

.ASDF.


Un poco abstracto para ser real, demasiado real para ser abstracto, no entiendo, pero un paisaje con gusto a cuadro plasmaría una tarde en un parque con sonrisas cómplices y caricias de viento, pasto tan suave como piel, cosquillas molestosas y falta de música para una tarde casi perfecta y tan abstracta que no parecer real pero a la vez tan real que no parece abstracto.